Estimados lectores:
CARTA ABIERTA Y PUBLICA PARA EL MINISTRO GIANNI VENIER Y COMITIVA
Quiero aprovechar hacerles un comentario en forma pública que me tiene sumamente preocupado. Durante todos mis destinos policiales SIEMPRE tuve que hacer una "vaquita" para juntar dinero entre todos los uniformados para arreglar los móviles, capacitarme, comprar comida, comprar un caloventor porque no había calefacción, comprar una garrafa, comprar vajilla, comprar borceguís u otros accesorios del uniforme, en fin puedo seguir escribiendo toda la noche.
Ni hablar los equipos de montaña que tuve que comprar de mi salario durante mis 17 años de Patrulla de Rescate. Recuerdo la Land Rover 801 de la UPRAM que todavía circula gracias a la inversión de miles de pesos puestos del bolsillo de los muchachos rescatistas. Un ejemplo y hay mas para contar.
Gracias a estas "vaquitas", que en algún momento salían de los recargos o adicionales o cupos (tan criticados), pudimos siempre brindar un servicio relativamente bueno a la ciudadanía y trabajar contentos.
Recuerdo que en la Comisaría 27 todos los días se inundaban las cloacas y debíamos compartir el baño con los aprehendidos y detenidos, ni hablar del agua que no era potable, otro gasto previsto de nuestro pecunio personal. Dependencias saturadas que tienen incluso pedido de derrumbe, que se vienen abajo. Móviles con cubiertas lisas, baterías agotadas, aceite quemado, frenos ayayay.
No soy el más indicado para hacer este tipo de críticas pero vale una profunda reflexión que deseo que llegue a oídos del mismísimo Gianni Venier al quien le tengo estima y al cual los uniformados tenemos que ayudar, leer por favor "la soledad del mando".
Tal vez el Ministro se encuentre influenciado y eso es normal, pero la realidad policíaca solo los azules la vivimos a diario. Eso significa que hay que contárselo reiteradamente para ayudarlo a entendernos. Incluso le pido a los policías que no tengan miedo en comentarle por nota (vía jerárquica) sobre todos los requerimientos en lista de espera que poseen las unidades menores de seguridad, que por ser menores siempre desatendieron. Pedir o sugerir por nota por las vías jerárquicas no es un acto inmoral o de indisciplina, todo lo contrario es querer mejorar el sistema.
Mis compañeros policías no son activistas, revolucionarios, políticos, delincuentes, etc., son policías con libre albedrío y libertad de pensamiento.
Hace poco dejé la fuerza muy cansado de la falta de gestión, de las persecuciones ideológicas, del maltrato abandónico del sistema y decidí junto a un grupo de amigos a colaborar para que esta historia se revierta. Nos fuimos a Buenos Aires a pedir ayuda, incluso celebramos convenios de amistad con nuestros hermanos uruguayos, brasileros y chilenos, porque acá están muy ocupados.
Desde los cimientos sindicales que estamos construyendo le pedimos al Ministerio en carácter de urgente y necesario dejar de lado los viejos modismos empleados en décadas anteriores denominados PERSECUCIONES IDEOLOGICAS o CACERIA DE BRUJAS. La fuerza policial, como dijo el Gobernador Alfredo Cornejo, se está humanizando. Eso significa que el empleador tiene la obligación de brindarle todos los recursos necesarios para brindar un servicio de excelencia.
Pero desde que este Gobierno ha asumido el mandato solo se ha intentado marcar la presencia política o de mando a través de Leyes y Resoluciones.
Algunas buenas otras no tanto, de acuerdo a mi apreciación personal.
Esta apreciación no es solo mía, hago eco de lo que mis amigos policías me cuentan a diario.
No sabemos si el sistema vertical de información policial está fallando o hay intenciones ocultas para desinformar y causar malestar interno, tal vez son solo conjeturas, pero me hago responsable de mis dichos y les pido una reflexión urgente.
Lamentablemente los policías jubilados o retirados queremos tanto a la fuerza policial que jamás nos podemos desprender de ella.
Lo lamentable es ver como se desmoraliza al policía que desempeña tareas en la calle y se le condicionan los derechos.
Creo fervientemente que el Ministerio de Seguridad se encuentra saturado de problemas, pero también estoy convencido que esto no se resuelve generando incertidumbre.
La fuerza policial es de todos los mendocinos y está creciendo.
Quiero decirles que la transformación política o intervención forzada de la fuerza trajo buenas nuevas no solo para el sistema político, la ciudadanía, sino también para los uniformados que hoy pueden comprender que el trabajo dignifica y que la esclavitud fue abolida hace mucho tiempo.
No creo que el Ministerio pueda concretar un cambio acertivo sin la ayuda de cada uno de los azules, por eso insto a las autoridades elegidas democráticamente para que fortalezcan el recurso principal de toda institución, el recurso humano.
Ayuden al policía por favor !!
Mejoren su calidad de vida !!
Contengan sus miserias !!
Escuchen sus necesidades !!
Respondan sus reclamos !!
No cercenen sus derechos laborales como trabajadores, porque mientras más prohiban, más convencidos estamos que tenemos razón.
No nos clasifiquen en opositores por tener otra apreciación de las cosas, tengamos en cuenta que el lema de este gobierno fué "cambiemos"

No hay comentarios:
Publicar un comentario